
Allí, luego de tocarse unos tangos en recuerdo del querido Negro, el fueye volvió a subirse al tren junto a una nueva oleada de pasajeros.
Y a toda máquina por Córdoba derecho, Alvarez Thomas y Avenida de Los Incas enfiló hasta la esquina de Pampa y Constituyentes, donde la gente del Bar el Faro lo esperaba con las botellas abiertas.
Allí cantaron y tocaron todos los que sintieron que así lo evocaban de la mejor manera (imposible nombrarlos a todos), comenzando por los dueños de casa, Cucuza Castiello y Moscato Luna. Y cada uno, antes de entonar su tango, contó una anécdota suya con el Negro Rubén Juarez, en general relatando cómo y donde lo había conocido.
Quien escribe esta crónica también conoció hace tiempo a ese gran artista y gran tipo, y quiere recordarlo publicando un par de fotos inéditas de aquel día. Rubén estaba de paso en París, acompañado por Horacio Ferrer. Era el 11 de marzo de 1981. Ese día Astor Piazzolla cumplía 60 años y quiso festejarlo con un grupo de amigos en el departamento donde vivía, en la Isla San Luis, en pleno corazón de Paris. Mi recuerdo de Rubén está en estas fotos, en que estuvimos sentados en torno de la misma mesa, siendo ambos bastante más jóvenes: el negro Juarez tenía entonces 34 años !

De derecha a izq: Horacio Ferrer, oculto detrás suyo, Astor Piazzolla, la esposa de Jairo, José Pons, una amiga, Rubén Juarez, Anneli Vehkoo una periodista finlandesa, Carlos Zito, y Laura Escalada, esposa de Astor.




Hermosa nota! Hermosa noche! Viva Juarez y Viva el Tango!