Por Carlos Zito
Las chicas tienen talento, tienen buen gusto, tienen humor… ¡Qué más se puede pedir!
Integran la “Impertinente Señorita Orquesta”, un cuarteto “hors norme” que recrea clásicas canciones francesas salidas del repertorio de grandes figura como Yves Montand, Edith Piaf, Jacques Brel o Serge Gainsbourg, y de varios intérpretes francófonos contemporáneos.
Este martes 1º llenaron la sala de Musetta Café, y la llenaron de música, de bella música francesa, y también criolla.
Entre las canciones francesas interpretaron Padam padam, L´hymne à l´amour, La vie en rose, La Javanaise, En rentrant de l’école, C´est si bon, Couleur café.
Luego vino La Foule (la muchedumbre) el célebre tema que fuera uno de los mayores éxitos de Edith Piaf, y que no es otra cosa que la versión francesa de la obra -con ritmo de vals peruano- compuesta por los argentinos Angel Cabral y Enrique Dizeo con el nombre de Que nadie sepa mi sufrir. La Foule conserva la arrolladora música de Cabral, pero reemplaza los versos de Dizeo por otros en francés, igualmente bellos.
Como yapa, las chicas se lanzaron en una simpática versión bilingüe de la ranchera de Canaro y Pelay Me enamoré una vez que popularizara Tita Merello en los años ’60.
La Orquesta Impertinente está formada por Analía Rosenberg, pianista, acordeonista, arregladora y compositora; Melina Kyrkiris, violoncellista; Daniela Horovitz, cantante, guitarrista y compositora, y Soledad Maciel cantante y ejecutante de ukelele.